viernes 31 de octubre de 2008

Cae un pretexto masculino


La tan mentada "crisis de la edad", muchas veces no es tal, sino que es una excusa para realizar cambios difíciles de afrontar.

Afecta más a los varones que a las mujeres y lo asocian con un cambio de pareja.

Muchas personas caen en el dramatismo y la exageración por el mero hecho de envejecer y "tiñen" de caótico un ciclo vital que debería ser superado sin mayores inconvenientes.

"La crisis de la edad", una frase tan escuchada y con tanto aval social, sirve muchas veces para justificar conductas que nada tienen que ver con un ciclo evolutivo, menciona una nota publicada por el New York Times.

"Sin duda, la vida en la edad mediana puede resultar todo un desafío y con los primeros indicios de la decadencia física y los interrogantes y dudas sobre los logros personales y profesionales, es un milagro que la mayoría de nosotros sobreviva", señala el autor de la nota.

En este sentido, los hombres son el género más propenso a escudarse en esta excusa y localmente conocido como "el viejazo", van en busca de una pareja más joven.

La crisis de la edad existe, pero en menor proporción que la que se cree. En 1999, según un estudio de la Fundación Mac Arthur, entre los que se consultó a 8.000 norteamericanos de entre 25 y 74 años, sólo el 23% dijo haber pasado por una y, como contrapartida, muchos consultados también señalaron que "en la edad mediana, había aumentado su sensación de bienestar ysólo el 8% consideró que sus crisis estuvo relacionada con el peso del paso de los años.

Sin dudas, la obsesión por mantenerse eternamente joven aumenta este mal, que es más psicológico que real.

lunes 16 de junio de 2008

Por qué llegamos al orgasmo


Hombres y mujeres activan o desactivan zonas claves en su mente para poder llegar al clímax. Los resultados de la investigación revelan una de las paradojas más interesantes de la sexualidad humana.

La revista científica Scientific American profundizó acerca de qué sucede en nuestro organismo en el preciso momento del orgasmo. Estudiaron las raíces neurológicas del placer sexual, las señales de la actividad en distintas áreas del cerebro que nos ayudan a "perder la cabeza" y determinan la llegada del clímax. En las mujeres, ocurre exactamente eso.

El diario Corriere della Sera da cuenta del estudio de la Universidad de Groningen. Durante la fase de excitación, se verificó la activación de neuronas de algunas áreas del cerebro, en el momento del máximo placer femenino, y que las neuronas de algunas porciones de la materia gris se desactivan, quedan mudas.

La corteza órbito-frontal lateral izquierda, la de la gestión del autocontrol, disminuye. La parte de nuestro cerebro que maneja las inhibiciones, las mediciones de situaciones, baja su perfil, se adormece. Así el orgasmo sucede cuando no hay muchos "cercos mentales" activos.

El mismo estado de adormecimiento sobreviene en la corteza prefrontal dorsomedial, donde se retiene el pensamiento moral: en tal caso la pereza de las neuronas corresponde a una suspensión de la capacidad de juicio y reflexión. Además, hay actividad neuronal reducida en la amígdala del cerebro de la mujer, que involucra las emociones y los temores. Es necesario "apagar" el campo del temor y la ansiedad si se pretende llegar a un orgasmo.

Para los hombres, en tanto, todo es mucho más simple. La actividad cerebral del varón no parece necesitar de ese estado de reposo para llegar al placer, y responde vivazmente a estímulos sensoriales. Esto significa que para tener un orgasmo, las mujeres deben suprimir las emociones mientras que el sexo fuerte les debe dar rienda suelta.

Las mujeres se excitan más con imágenes de desnudos femeninos


Un estudio determinó que ellas se sienten atraídas por la sensualidad del cuerpo femenino. Las reacciones de las candidatas del análisis.

La doctora Meredith Chivers, de la Universidad de Toronto, recubrió que las mujeres no se excitan con las imágenes de hombres sin ropa en la playa. Sin importar el cuerpo que tengan, no logran revolucionar sus hormonas.

Sin embargo, las imágenes de otras mujeres desnudas sí disparan su presión sanguínea. También lo hace la de animales manteniendo relaciones sexuales.

Estos datos fueron obtenidos de la investigación realizada por una especialista. Durante la misma se mostró a las candidatas un video de hombres y mujeres desnudos en varias situaciones, sexuales y no sexuales.

Según el diario 20 Minutos, Chivers concluyó que estos resultados no demuestran que las mujeres son bisexuales. Sólo comprueba que ellas se sienten excitadas por el contenido de una imagen y no tanto por el sexo de los participantes.

A ellas las erotiza la sensualidad de los videos, independientemente si se trata de cuerpos masculinos o femeninos.

domingo 25 de mayo de 2008

Los mitos sexuales que ya dejaron de ser


Las personas no pierden su virginidad a menor edad y los casados tienen relaciones con mayor frecuencia, son algunas de las conclusiones de un estudio global sobre el comportamiento amoroso.

Un estudio llevado a cabo por investigadores británicos reveló que no existe un vínculo directo entre promiscuidad y enfermedades transmitidas sexualmente, que las personas no están perdiendo su virginidad a edades menores y las parejas casadas tienen relaciones sexuales más frecuentes.

El estudio, que desmitifica creencias globales sobre la sexualidad, fue realizado por la London School of Higiene and Tropical Medicines y publicado por la revista médica británica The Lancet.
La seriedad del estudio llevó a que diversos especialistas reconozcan que loa datos del mismo serán útiles para crear políticas que contribuyan a mejorar la salud sexual alrededor del mundo.
"Nuestras ideas preconcebidas fueron aplastadas", expresaron desde la dirección de la investigación, desde donde revelaron que el equipo esperada encontrar el comportamiento más promiscuo en regiones como Africa, con las tasas más altas de enfermedades transmitidas sexualmente. Sin embargo, esta costumbre es más frecuente en países industrializados, donde la incidencia de esas enfermedades es relativamente baja.

En este camino, el estudio explica que la promiscuidad parece ser un factor menos importante que la pobreza y la poca educación - especialmente en la promoción del uso de condones - para la transmisión de enfermedades sexuales.

Por otra parte, el relevamiento sorprende porque la actividad sexual no está comenzando a edades más tempranas, como habitualmente se cree. Así, en la mayoría de las naciones, hombres y mujeres experimentan su debut sexual a fines de la adolescencia, entre los 15 y los 19 años.
Los investigadores encontraron, además, que las personas casadas tienen más frecuencia de relaciones sexuales, y que la edad de matrimonio se ha ido retrasando, incluso en países en desarrollo.

En algunos casos, las mujeres casadas corren más riesgos de infección que las mujeres solteras.
"Una mujer soltera puede demandar más fácilmente protección en una relación sexual en ciertas circunstancias que una mujer casada", explica otro punto de la investigación.

viernes 16 de mayo de 2008

Mas sobre la masturbación femenina


Prácticamente cualquier parte del cuerpo es susceptible a provocarnos un orgasmo si la estimulamos convenientemente, pero el clítoris es la puerta hacia el clímax asegurado.

La represión sexual que han vivido durante muchos años las mujeres las ha conducido a buscar otras zonas de su cuerpo en las que recrearse para obtener placer sexual en solitario sin tener que centrar su empeño en los genitales.

Acariciar los senos, la parte interior de los muslos, la tripa o las manos puede resultar tan placentero para algunas mujeres como estimular directamente el clítoris. Aún así, este es la fuente de placer por excelencia a la que no se puede renunciar.

La mejor forma de masturbación femenina es la estimulación directa del clítoris con los dedos. Para calentar motores se puede empezar acariciando los pezones a la vez que se presiona el pubis, y se imprimen movimientos hacia arriba y hacia abajo en la zona del Monte de Venus.

Después se pasa a estimular los labios menores e intercalar movimientos rotatorios o de frotación con pequeños golpecitos o incluso pellizcos en el clítoris, sujetándolo entre dos dedos. Cuando ya casi se está a punto de llegar al orgasmo, introducir los dedos en la vagina para notar las contracciones de sus músculos puede incrementar la sensación de placer.

Para masturbarse se puede jugar con vibradores y otros objetos caseros que se nos ocurran, utilizar lubricantes o colocarse delante del espejo para gozar de la propia imagen y aumentar la excitación. A muchas mujeres les gusta introducirse objetos en la vagina o el ano simulando la penetración de un pene, todo depende de la imaginación y la disposición de cada una.

Unas prefieren masturbarse con las piernas juntas, otras con las piernas separadas, estiradas, boca arriba, sentadas, con los chorros del agua de la ducha o del jacuzzi, frotándose contra una mesa. Hay tantas formas de masturbación como mujeres, ya que obedecen a las preferencias de cada una y al momento. Quizás un día apetece más disfrutar un buen rato del propio cuerpo y otros se tiende a buscar el orgasmo rápido. No hay receta para masturbarse, cada mujer es un mundo.

El 80% de las mujeres se masturban alguna vez en su vida. Muchas descubren así mejores formas de llegar al orgasmo durante el coito e incluso experimentan orgasmos múltiples. Y es que conocer los mecanismos del propio cuerpo es la mejor manera para disfrutar el doble del sexo en pareja.